El sector de micros y trufis de Tarija enfrenta una grave crisis por la falta de diésel, lo que ha llevado a que solo el 40% de las unidades puedan operar. Según Richard López, representante del sector, la mayoría de los transportistas pasan días en filas en los surtidores, lo que les impide trabajar con normalidad.

Actualmente, los micros solo operan tres días a la semana, es decir, 12 días al mes, lo que ha provocado un fuerte impacto en los ingresos de los transportistas, según López. Esta situación ha puesto en peligro la capacidad de los transportistas para cumplir con sus obligaciones financieras, como el pago de deudas bancarias.

Ante esta crisis, el sector se ha declarado en estado de emergencia y ha anunciado una reunión para decidir las acciones que tomarán. Según López, estas medidas podrían ser "radicales", ya que buscan una solución inmediata a la escasez de combustible que afecta gravemente al transporte público.

El sector transportista insta a las autoridades a atender esta problemática que no solo perjudica su actividad económica, sino que también afecta a los usuarios que dependen de estos servicios.