Bolivia sufrió al campeón del mundo y quedó muy mal parada de entrada en las Eliminatorias para el Mundial 2026.
Ayer, en una de las peores actuaciones de los últimos años, la selección boliviana deambuló en la cancha, no ofreció resistencia y acabó realizando un papelón por su falta de argumentos futbolísticos.
Argentina hizo pesar sus quilates en el Hernando Siles pese a no contar con Lionel Messi, que presenció el encuentro desde el banco de suplentes como un acompañante porque no fue incluido en la nómina para no exponerlo a lesiones.
El campeón del mundo goleó, marcó tres goles de diferencia (3-0) que pudieron ser más, por la abismal diferencia entre uno y otro equipo.
Peso de campeón
En el gramado del “Siles” hubo un solo equipo y ese fue Argentina, que dominó de principio a fin.
La ausencia de Messi no se notó. Argentina demostró que detrás de su estrella hay un equipo que puede brillar por sí solo. No estaba Messi, pero aparecieron Di María, De Paul, Enzo Fernández y Mac Allister para darle personalidad y lucidez.
En cambio, Bolivia fue un equipo sin rumbo, tímido, inseguro, inofensivo, sin argumentos, plagado de errores defensivos, propenso a las faltas innecesarias que le complicaron mucho más el encuentro. A raíz de ello fue expulsado Roberto Fernández con tarjeta roja directa por un planchazo a Romero.
La Albiceleste marcó la diferencia a los 31 con un golazo de Enzo Fernández, en el que participaron De Paul y Di María en la elaboración.
A los 42 demostró que tenía el aire y la ambición suficientes como para seguir creándole problemas a Bolivia. Nicolás Tagliafico fue a buscar un centro al área de la desorientada defensa boliviana y en intento de cabecear conectó la pelota con el hombro, descolocando a Viscarra.
Desconcierto
Era tan pobre el rendimiento del equipo boliviano que Gustavo Costas empezó realizar cambios en el primer tiempo. Sacó a Villamil (ingresó Moisés Villarroel). En el entretiempo, en su desesperación por evitar la catástrofe, dejó afuera a Jusino e incluyó a Luis Haquín, y sustituyó a Ursino por Cuéllar. Nada cambió.
A esta altura, Costas era el “plomero del Titanic”, tratando de salvar del naufragio a la nave boliviana, Pero era una tarea imposible. El plan de viaje fracasó y no lo ayudó a esquivar a este segundo iceberg que se encontró en la ruta hacia Norteamérica.
La decepción era tal en el hincha boliviano, que desde las tribunas bajó el pedido por la inclusión de un Messi que no podía jugar. Los celos y enojos por el apoyo a la albiceleste en días pasados, habían quedado en el olvido.
Argentina tuvo reservas de oxígeno hasta el final. Lo demostró Nicolás González, que a los 83 aprovechó otro error defensivo boliviano para derrotar a un desprotegido Billy Viscarra y lograr el 3-0 definitivo.
En la peor actuación del ciclo Costas, Bolivia volvió a perder y quedó en el último lugar de la tabla de posiciones. Pero no solo eso, lo peor de todo, es que no solo perdió el partido, también perdió la confianza de la gente.
El próximo partido de Bolivia en las eliminatorias será de local ante Ecuador, el 12 de octubre en el estadio Hernando Siles Argentina, con puntaje perfecto en el arranque, recibirá el 12 de octubre en Buenos Aires a un Paraguay que aún no conoce la victoria
Al final, Messi vino, pero fue un espectador más en el Hernando Siles
“No estaba para jugar, ayer (lunes) intentó y no se sentía cómodo. No quisimos arriesgarlo”, fue la explicación de Lionel Scaloni al referirse a la ausencia de Lionel Messi en la formación de la selección argentina la tarde de ayer, en el estadio Hernando Siles.
La mítica camiseta “10” que luce Messi, esta vez la uso Ángel Correa, que jugó los minutos finales del encuentro.
En determinado momento del encuentro, cuando el partido estaba definido y Bolivia estaba totalmente vencida y sin ninguna posibilidad de cambiar la historia del partido, un sector del estadio empezó a pedir por el crack argentino del Inter de Miami: “Meessi, Meessi...”, se escuchaba. Pero el argentino no estaba en la planilla, estaba en el banco de suplentes como un simple acompañante. Al final del partido publicó en las redes sociales una fotografía con todo el plantel festejando el triunfo en el camarín del Siles.
“Orgulloso de todos ustedes”, escribió Messi antes de despedirse y regresar a Miami.