Nuevas medidas de presión, incluido el paro nacional de 72 horas, fueron anunciadas por el representante de los maestros urbanos del país, Patricio Molina, quien indicó que harán una pausa, volverán a sus regiones y que, posteriormente se conformarán nuevas delegaciones de profesores, que llegarán a la sede de Gobierno desde el próximo sábado 22 para retomar las protestas el lunes 24.

“El paro de 72 horas no está descartado y se lo va a asumir la semana a partir del 24 de este mes”, señaló Molina en conferencia de prensa, en La Paz. Las fechas aún no están definidas, de acuerdo con el dirigente.

Además de los cinco puntos que demandan: mayor presupuesto para educación, ítems, más horas, paralización de la malla curricular y congreso educativo, los maestros suman la ley de pensiones, la gestora, y el incremento salarial.

“Se debe permitir la administración a los obreros de su propio dinero; se debe mejorar la ley de jubilación de los trabajadores y establecer una reposición del poder adquisitivo del salario de todos los trabajadores, porque a la fecha ya no alcanza para nada pues el incremento de la canasta familiar está creciendo”, planteó Molina.

Por otro lado, se dirigió a Juan Carlos Huarachi, ejecutivo de la Central Obrera Boliviana (COB), y le recordó que los maestros también son trabajadores; lo instó a ponerse del lado de los trabajadores y no del Gobierno, en sus demandas.

Protestas

Después de 18 días de huelga de hambre en La Paz, el piquete, conformado por maestros de distintos departamentos, fue levantado la tarde del viernes para cuidar su salud. Los huelguistas fueron llevados a centros médicos para su respectivo control.

Entre tanto, la marcha de maestros llegó hasta las puertas del Ministerio de Educación. Hubo cánticos, quema de cartones, lanzamiento de globos con pintura a los policías, que resguardaban el edificio, y gasificación.

El ministro de Educación, Édgar Pary, acusó a los maestros de violentos y de agredir a policías durante sus manifestaciones.

“Llamamos a la cordura, llamamos a deponer actitudes, porque nuestra educación nos necesita; nuestro país nos necesita, colegas maestras y maestros; sus estudiantes los necesitan, nuestros padres y madres de familia están preocupados porque quieren a su maestro en el aula”, afirmó Pary desde Santa Cruz.

Pero la acusación de violencia también la hacen los maestros. José Luis Álvarez, dirigente de los educadores paceños, indicó que la Policía disparó balines de goma a los manifestantes.

“La Policía criminalmente ha reprimido a los maestros; tenemos a más de 100 heridos; dos maestros que están a punto de perder la vista, porque la Policía ha disparado balines a escasa distancia y además, al rostro, a la cabeza”, denunció, mientras hizo notar que los proyectiles de disuasión no deben dispararse  a poca distancia y ser apuntados a la parte inferior del cuerpo.

Maestros de Santa Cruz también mostraron su rechazo a la “brutal represión”, como señalaron en una publicación de sus redes sociales, a la que acompañaron con un video que muestra golpes y empujones de policías a profesores.

Molina, por su parte, cuestionó que la Policía dispare balines y perdigones a quemarropa. "¿A nosotros quién nos defiende?; ¿eso no es violencia?", señaló a un medio paceño.