El magistrado cruceño Romer Saucedo fue posesionado este martes como nuevo presidente del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) durante el acto de inauguración del año judicial 2025, realizado en la ciudad de Sucre.
Saucedo, tras jurar en su nuevo cargo, reiteró la importancia de la independencia de poderes.
“Nosotros hemos pregonado en todo momento y hoy día hemos jurado ante nuestro señor Jesucristo mantener la independencia del Órgano Judicial”, dijo.
Señaló que sólo una justicia independiente podrá servir realmente al pueblo boliviano.
“La justicia no debe estar sometida a ningún tipo de poder, ni poder económico, ni poder político, ni poder social. La justicia debe ser como el árbitro en un partido de fútbol: cobrar la sanción que tenga que cobrar y castigar a quien tenga que castigar”, remarcó.
Aseguró que su gestión se va a caracterizar por el sometimiento estricto a lo que dicen la Constitución Política del Estado (CPE) y las leyes en vigencia.
Pidió trabajar de manera coordinada con otras instituciones, pero sin que eso signifique “el sometimiento a ningún otro poder”.
Además, al finalizar su discurso, se mostró visiblemente emocionado.
“Quiero manifestar que creo en Bolivia, quiero que mis hijos estudien y vivan en el país, que sientan el mismo orgullo que siente su padre de ser boliviano”, dijo con la voz quebrada.
“Ese orgullo de ser boliviano que me enseñaron mi padre y mi madre. Hoy, desde la capital del país, no me olvido de mi natal San Ignacio de Velasco, mi orgullo de haber sido parido en la tierra chiquitana, allá donde empieza la patria, donde la resguardamos en frontera. Que Dios bendiga Bolivia y con esto doy por inaugurado el año judicial 2025”, concluyó.