La sede de gobierno vivió este jueves una jornada de alta tensión luego de que mineros cooperativistas protagonizaran violentos enfrentamientos con efectivos policiales en su intento de ingresar a plaza Murillo. La protesta dejó al menos ocho detenidos, detonaciones de dinamita en pleno centro paceño y una ola de temor que obligó al cierre de comercios e instituciones públicas.
La movilización, encabezada por afiliados a la Federación Departamental de Cooperativas Mineras (Fedecomin) de La Paz, descendió desde la ciudad de El Alto y llegó cerca del mediodía hasta inmediaciones del kilómetro cero, donde un fuerte contingente policial mantenía resguardado el ingreso a la plaza Murillo.
En su avance por la calle Potosí y otros accesos al centro político del país, los cooperativistas hicieron estallar petardos y cachorros de dinamita contra las filas policiales, mientras los uniformados respondieron con gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes.
Los momentos más críticos se registraron en la avenida Mariscal Santa Cruz, plaza Obelisco, calle Honda, Yanacocha y alrededores de plaza Murillo, donde el humo de los agentes químicos y las explosiones generaron pánico entre comerciantes, transeúntes y funcionarios públicos.
El comandante departamental de la Policía de La Paz, informó que, durante los disturbios, efectivos de Inteligencia de la Policía arrestaron al menos a ocho cooperativistas, quienes fueron llevados a celdas de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc).
Las detonaciones obligaron al cierre inmediato de puestos de venta, oficinas públicas y comercios privados, incluyendo dependencias de la Alcaldía de La Paz. El tráfico vehicular también quedó colapsado por varias horas en el centro paceño.
Pese a que en la marcha algunos sectores corearon consignas exigiendo la renuncia del presidente Rodrigo Paz, la dirigencia de Fedecomin evitó asumir oficialmente esa demanda y aseguró que la movilización responde a reivindicaciones sectoriales.
El ejecutivo de Fedecomin La Paz, Ladislao Prado, explicó que el pliego petitorio incluye la exigencia de respeto a la institucionalidad minera, nuevas áreas de trabajo, abastecimiento de combustible y provisión de explosivos para las cooperativas.
No obstante, advirtió que, si el Gobierno no atiende las demandas del sector, los cooperativistas podrían sumarse al bloqueo nacional impulsado por organizaciones que exigen la dimisión del mandatario.
En medio del conflicto, el Ministerio de Minería y Metalurgia posesionó este jueves a Carlos Ergueta como nuevo viceministro de Minerales Tecnológicos y Desarrollo Productivo Minero Metalúrgico. La cartera de Estado afirmó que la designación busca fortalecer una política minera “soberana e innovadora” orientada al desarrollo productivo del país.